EL COLMILLO SAGRADO DE GANESH
El sol salía sobre el mar cuando Chloe Frazer llegó a la costa de la India. Estaba siguiendo la pista de una antigua leyenda que hablaba de la ciudad perdida de Halebidu escondida en la selva. No era la primera vez que buscaba un tesoro, pero esta vez sentía que era algo diferente. Según un manuscrito antiguo que había encontrado, en esa ciudad se ocultaba el colmillo sagrado de Ganesh, una reliquia muy valiosa que, según la historia, podía dar prosperidad o causar desgracias dependiendo de quién lo poseyera.
Chloe no creía mucho en maldiciones ni en historias mágicas. Lo que sí sabía era que los tesoros antiguos solían estar protegidos por trampas, enemigos y muchos peligros. Por eso, decidió no ir sola. En la India se reunió con Nadine Ross, una antigua compañera con la que ya había vivido situaciones complicadas, porque pensó que era la mejor aliada posible.
Las dos comenzaron su viaje hacia el interior del país. Dejaron atrás las ciudades llenas de gente y mercados ruidosos, y se adentraron en la selva guiándose por las pistas del manuscrito. Después de varios días de viaje, encontraron las primeras ruinas. Eran restos de un templo cubierto de musgo y raíces. Las paredes estaban llenas de relieves de dioses y guerreros. En el centro había un símbolo que coincidía con el dibujo del manuscrito. Chloe se dio cuenta de que estaban en el lugar correcto.
Mientras examinaban el templo, descubrieron un mecanismo en el suelo. Era una especie de rueda con símbolos grabados. Chloe recordó lo que su padre le había enseñado sobre las antiguas religiones de la India y comenzó a girar las piezas en el orden adecuado. Tras varios intentos, el suelo tembló y se abrió una entrada secreta que descendía hacia la oscuridad.
Para su sorpresa, no eran las únicas que buscaban el tesoro. Un hombre llamado Asav también quería encontrar el colmillo. Era un líder ambicioso que decía que el tesoro debía quedarse en la India, pero en realidad pretendía encontrarlo para ganar más poder. Sus hombres ya estaban en la zona y no tardaron en aparecer.
Se produjo así un enfrentamiento en el templo. Nadine luchó cuerpo a cuerpo con varios enemigos mientras Chloe utilizaba su pistola para cubrirla. Fue una pelea intensa, pero consiguieron vencer y entrar en el pasadizo subterráneo antes de que llegaran más hombres.
El túnel era largo y oscuro. A medida que avanzaban, notaban que alguien había pasado antes por allí. Al final del camino, la cueva se abrió y ante ellas apareció la ciudad perdida. Halebidu era enorme y estaba construida dentro de una especie de caverna gigantesca. Había torres talladas en la roca, patios y edificios antiguos que, aunque estaban deteriorados, aún mostraban su antigua grandeza. En el centro de la ciudad se alzaba un palacio. En la parte más alta, sobre un altar, brillaba el colmillo de Ganesh. Asav ya estaba allí cuando Chloe y Nadine llegaron, observando el tesoro con admiración.
Asav les dijo que ese tesoro pertenecía a su país y que ellas no tenían derecho a llevárselo. Chloe le respondió que no pensaba venderlo ni utilizarlo para hacer daño, pero tampoco confiaba en sus intenciones. La discusión no duró mucho, porque Asav activó un mecanismo que empezó a desestabilizar el lugar. El suelo comenzó a temblar y partes del palacio empezaron a derrumbarse.
Mientras Nadine se enfrentaba a los últimos guardias, Chloe corrió hacia el altar para impedir que Asav se llevara el colmillo. Tras un duro enfrentamiento, consiguió derrotarlo. Cuando Chloe se encontró ante aquella impresionante reliquia, recordó una frase del manuscrito que decía que la ciudad solo descansaría cuando el colmillo regresara a su lugar de origen.
Por esta razón, en lugar de quedárselo, decidió destruir el mecanismo que lo sostenía. El colmillo cayó desde el altar y se perdió entre las aguas de un estanque profundo que había en el centro del palacio. Al hacerlo, la estructura comenzó a derrumbarse todavía más rápido.
Asav intentó detenerla, pero una parte del techo cayó entre ellos. Chloe y Nadine aprovecharon la oportunidad para escapar. Corrieron por la ciudad mientras todo se venía abajo a su alrededor. Finalmente, lograron salir por el túnel por el que habían entrado justo antes de que la entrada quedara completamente bloqueada por las rocas.
Ya a salvo en la selva, observaron cómo el templo terminaba de derrumbarse y quedaba cubierto por el polvo. La ciudad perdida volvía a quedar enterrada, lejos de cualquiera que quisiera aprovecharse de ella.
Nadine no se sintió satisfecha porque, después de todo el esfuerzo, se iban sin ningún tesoro. Chloe sonrió y le dijo que no siempre se gana dinero en este tipo de aventuras, pero que al menos habían evitado que alguien utilizara el colmillo para hacer daño.
Al caer la noche, se sentaron en una colina cercana. El cielo estaba lleno de estrellas y la selva parecía tranquila, como si nada hubiera ocurrido. Chloe pensó que seguramente habría más mapas, más leyendas y más ciudades perdidas esperándola en algún lugar del mundo.
Aunque no se había llevado ninguna riqueza material, sentía que había tomado la decisión correcta. Y para alguien como ella, que siempre vivía entre riesgos y misterios, eso era suficiente.

No hay comentarios:
Publicar un comentario